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martes, 23 de junio de 2015

Albóndigas vegetarianas de germen de trigo

Les aseguro que estas albóndigas de germen de trigo no tienen nada que envidiarle a las de carne. ¡Ya lo verán!
 
Antes de la receta, les cuento un poco acerca de este cereal y sus importantes aportes a nuestra salud:
 
El germen de trigo es la parte más tierna del grano que se diferencia claramente del resto. Es un tipo de alimento muy rico y beneficioso para el organismo en diferentes aspectos, y es que es destacable su alto aporte en vitamina E, que evita que se destruya la vitamina A, además de ser un regenerador de los tejidos, muy útil para mantener una musculatura en perfectas condiciones, así como las paredes de los vasos sanguíneos y el corazón.

Su alto contenido en proteínas e hidratos de carbono lo convierte en un alimento muy rico para todo tipo de personas a cualquier edad de nuestra vida, ya que nos aportará grandes dosis de energía a la vez que sirve de alimento para nuestros músculos. Por este motivo el germen de trigo es muy recomendable en la dieta deportiva a modo de refuerzo para mejorar así nuestro rendimiento y obtener mejores resultados. 


Vamos a la receta:

Ingredientes:
 
2 tazas y media de germen de trigo (si ven que la mezcla queda muy blanda van agregando más)
1 taza de miga de pan 
1 taza de leche (250cc)
1 taza de queso quartirolo u otro cremoso rallado (100 gramos)
1 cebolla, pelada, picada y rehogada
1 cucharada de perejil picado
2 huevos
1 cucharadita de tomillo
1 diente de ajo picado
Sal, pimienta recién molida a gusto
2 tazas de salsa de tomate y 1/2 de crema de leche

 

 
 

Preparación:
 
Poner en un bol, la leche, la miga de pan, el queso rallado, el germen de trigo, la cebolla rehogada, el perejil, los huevos, tomillo, ajo, sal y pimienta. 
Mezclar bien hasta que los ingredientes estén todos integrados. 
Formar las albóndigas del tamaño deseado y llevar a heladera un par de horas así se endurecen un poco antes de llevar a cocinar en la cacerola. Pasado ese tiempo cocinar en una salsa de tomate con un poco de crema de leche a fuego lento durante 30 minutos. 
Retirar y servirlas calientes acompañadas de lo ensalada, puré o lo que más te guste. 

Tip: coloquen el queso un ratito en el congelador así luego les será más fácil rallarlo.

 

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