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domingo, 14 de febrero de 2016

Flan casero de leche de avena... ¡Muy fácil!


Si nunca hiciste flan quizás te parezca difícil pero la verdad es que con algunos trucos y pocos ingredientes podés hacer un postre casero riquísimo, sano y muy rendidor. En esta ocasión en lugar de leche de vaca usamos leche vegetal de avena. La receta acá. Ideal para quienes buscan reducir el consumo de lácteos.

Ingredientes (molde pequeño de 15 cm): 5 huevos de campo, 400 cc de leche de avena, 150 g de azúcar integral, 1 cucharadita de esencia natural de vainilla.

Aclaración: Para flanera grande utilizar 50% más de ingredientes.

Primero necesitamos calentar el horno y hacer el caramelo. Si no te atrevés a hacerlo podés comprar el caramelo líquido listo, aunque -por supuesto- no es natural.

Para hacer el caramelo necesitamos cualquier recipiente antiadherente, 50 g de azúcar y un poquito de agua. Unimos los ingredientes, los llevamos a fuego medio y dejamos burbujear sin revolver hasta que se torne color caramelo (en ese instante apagamos el fuego de inmediato). Hay que tener cuidado porque esto pasa de un momento a otro y si no estamos atentos se quema muy rápido. En este caso usamos azúcar integral mascabo, que hace que todo el proceso sea más fácil (¡y además es mucho más sana!).

Cuando el caramelo aun está líquido cubrimos el molde y dejamos enfriar.


Mientras tanto batimos los huevos unos minutos (hasta duplicar el tamaño), añadimos 100 g de azúcar, la leche y la cucharadita de esencia (podríamos reemplazar por el contenido de media chaucha de vainilla natural).


Cuando todo está bien integrado vertemos en el molde con caramelo y llevamos a horno bajo (previamente precalentado) a baño María. Esto quiere decir, colocar la flanera dentro de otro molde apto horno lleno de agua.


Cocinamos por espacio de 1 hora aprox. (varía mucho de acuerdo al horno, si no estuvo correctamente precalentado podría demorar más). Para saber si está listo podemos introducir un palillo y ver que salga seco.


Una vez listo sacamos del horno y dejamos enfriar, para luego introducir en heladera / refrigerador y esperar a que esté completamente frío. No desmoldamos hasta no esté bien frío. Para desmoldar nos ayudamos cortando los bordes con un cuchillo filoso.


¡Listo! Súper sano e ideal para toda la familia. 

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